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6 de octubre de 2015

REVERDECER

Camino entre la multitud que ignora mi presencia o me mira como un bicho raro pues me muevo más lento y despreocupado. Ando en busca de lápices negros y de un tipo de cuadernos para mis apuntes. Voy con una sensación de ver algo novedoso y entro a una exposición en el GAM. Después de unas vueltas escojo una pintura y me siento frente a ella para descifrar su misterio y creo que lo voy entendiendo. Mi celular apagado me ronronea como un gato en busca de caricias. No puedo atenderlo. Vuelvo a dedicarme al cuadro y me da la impresión que el árbol de la pintura reverdeciera. Ya son cuatro los llamados y salgo para atenderlo. "¿Por qué no me atiendes? Estoy en el centro. ¿Quieres venir?". He pasado quieto mucho rato descubriendo que me ha faltado oxígeno, recuperando el ritmo de la andadura de la gente. Las calles son ahora ríos de sueños, de ganas de llegar al nido, de ese "¿compraste el pan o lo compro yo?" a través del celular, mientras yo casi troto tal vez para no pensar e inferir aquello que enseñaba un maestro de mi colegio: "Debe pensar cada uno si va por el camino correcto". Me siento mayor al recordarlo y ser dueño de mis acciones. En fin, como sea me estoy moviendo, ya no estaré solo y me viene bien poder confiar y comulgar con otras palabras y requerimientos, con otras vibraciones y caricias.

Siento una fruición como no hacía tiempo. Probablemente por ser un encuentro habitual y sencillo para otros, pero no para mí, resulta más intenso. Ella lo lee en mis ojos. "Solo vive. No traicionas a nadie y menos a ti mismo". Y reverdezco como el árbol.

Autor: Vicente Corrotea A.

7 comentarios:

  1. Unas reflexiones interesantes y amenas.
    En cuanto a sentirse reverdecer, es una sensación maravillosa, y por desgracia no demasiado frecuente, aunque mientras hay 'tierra' siempre se puede tener la esperanza de llegar a ser hasta un retoño, jajaja.

    Vicente, he pasado un rato muy agradable dando una vuelta por tu blog. ¡Me ha encantado todo lo que he leído!

    Hasta pronto querido amigo
    Un abrazo.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Querida amiga: Me da gusto encontrarme contigo en estos lados. Yo también disfruto de tus poemas, por tu audacia en escribir con todas las ganas de vivir que tienes. Ojalá pudieras ingresar a mi otro blog:
      http//:juvicor39blogspot.com
      Abrazos.

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  3. Es verdad, vive, vivamos día tras día y nuestras raíces ya se encargan de encontrar el abono que necesitan. Besicos.

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    1. Gracias. Sí, el agua del río tiene su vida programada pero la gotita de lluvia ignora dónde va a caer. Sobre un tejado, sobre un paraguas o a los pies de un árbol. Sólo vive responsable y sin culpa. Abrazos, Trimbolera.

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  4. Te agradezco tus palabras y tu paso por mi blog que te invito a que se repita más veces a la vez que me comprometo a visitar el tuyo, leer tus reflexiones y compartir tus comentarios. Ahí va mi abrazo.

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    1. De acuerdo, estamos en eso, lo que es muy grato. Gracias.

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Agradezco tu comentario franco y cortés que me invita a las novedades de tu blog.