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13 de noviembre de 2013

KIKI

Como un ánima tranquila y humilde -de esas que cuidan las flores de los jardines y el sueños de las semillas- llegó un frío día de Julio. Vestía traje de peregrina con aromas de viento cordillerano. A nueva casa llegaba y nuevo nombre pensamos para ella, pero se optó por el que ya tiene tres años: Kiki se llama, Kiki seguirá llamándose.

En su anterior casa quedaba sola cada mañana al partir todos sus moradores. Alguien se encargaba de dejarle agua y alimento con un "hasta la noche Kiki". Tal vez el trabajo agotador y el breve tiempo para realizar mil labores en casa es que Kiki pasaba casi desapercibida al regreso de sus dueños. A veces sospechaba que no era importante como esos perritos que salían a pasear con su amo, pero ese era su mundo que agradecía aunque nadie limpiara sus lágrimas en su carita de perra poodle.

                                                                   Kiki cuando llegó

De porqué llegó ella a nuestra casa es otra historia que me ha pedido no cuente. Sólo diré que la trajo mi hijo. Llegó el 16 de Julio. Después de auscultarla un médico veterinario -quien nos informó de su buena salud y que aún era una señorita- programamos una visita a la peluquería. Fue el sábado siguiente y nos regimos por un ceremonial instituido por mi mujer y yo. En la peluquería otro de mayor rigor: Baño, corte de uñas, estudio de estilo para su corte de pelo, "Le llamaremos cuando esté lista" nos dicen a manera de despedida. Sentí su mirada en mi espalda al retirarnos. "Tan pronto me reciben; tan pronto me abandonan", debe haber pensado quedando con varios canes de tamaños y razas diferentes.

Después de estar esperando en nuestra casa corremos obedeciendo a un llamado telefónico. Nos damos cuenta que no hay razón para la emoción que sentimos. En el trayecto pienso que al formar mi familia con Lucía y los tres niños ya estaba todo completo. No sabía que faltaba Siroco, nuestro primer perrito, que con Olivia, hicieron  familia varias veces. Éramos felices con los cachorros que pronto regalábamos sólo a hogares donde recibirían cariño y respeto.

Cuando volvemos a la peluquería -muy recomendada por cierto- no encontré a Kiki. ¿Dónde estás Kiki? La experta asomó una sonrisa. Entonces apareció una perrita elegante y fina  envuelta en el pudor, orejas de nubes, su cola terminaba en un pompón y le cubría un delgado tul de rosas blancas.

                                                                   Kiki, ahora

Han pasado tres meses. Todos hemos cambiado pues notamos que deseamos llegar más pronto a casa para encontrarnos con unos grandes ojos como aceitunas de Azapa que dicen "no sabes cuánto te eché de menos", y así todos los problemas se esfuman y comienzas a darte cuenta que, en realidad, hay maravillas que celebrar. Y nos dice que su fortaleza -como la nuestra- es justamente su pequeñez y fragilidad. Porque nuestra adorable Kiki es tan frágil como una palabra, una esperanza o una promesa, y tan fuerte para creer en el amor que le damos y en el amor que nos devuelve.

                                                 Vicente Corrotea A.




18 comentarios:

  1. VICENTE: tienes un corazón, que no te cabe en el pecho... y Lucya también.
    Que suerte ha tenido KIKI por conoceros. aún me acuerdo de Siroco, creo que fué una mascota que cuando se fué a reunirse con sus amigos allí donde reposan las mascotas, estuvisteis muy tristes verdad???
    Sois ÚNICOS... buena gente como se suele ecir.
    Un fuerte abrazo de vuestra amiga que os quiere
    LEONOR

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    1. Leonor del alma: Tienes una memoria increíble. La quisiera para mí. Siroco ha sido el perrito que más hemos amado. Si te das un tiempito puedes leerlo en esta dirección:
      http://juvicor39.blogspot.com/2007/04/nuestro-angel.html
      Es muy grato sentirme querido por tí.

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  2. Preciosa historia y si me permites copiarla se la enviaría a mi hija pues su pasión es rescatar perros abandonados, tiene un grupo que los curan y los dan en adopción se llama Animal Fest en Guadalajara . Espero tu autorización . Un abrazo.

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    1. Hola, querida Martha: Gracias por leer con esa atención que pones siempre. Por supuesto que estás autorizada con tal que tu hija se guíe por la licencia de Creative Commons, lo cual es muy simple.
      Abrazos a las dos. Vicente.

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  3. Preciosa historia y si me permites copiarla se la enviaría a mi hija pues su pasión es rescatar perros abandonados, tiene un grupo que los curan y los dan en adopción se llama Animal Fest en Guadalajara . Espero tu autorización . Un abrazo.

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  4. Que sensibilidad tienes para explicar las cosas Vicente,,,,me ha encantado leer la historia de Kiki.
    No puedo soportar que un animal sufra y de hecho , me alegro un montón por la suerte de Kiki al encontraros,,,,¡¡ disfrutadla mucho !!

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    1. Hola: ¡Qué lástima que no pueda saber algo más de tí ni siquiera de cuál es tu género!... Sin embargo me alegra mucho tu comentario. Gracias.

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  5. HERMOSA HISTORIA Y MAS HERMOSOS SENTIMIENTOS...
    HA SIDO UNA LECTURA ENRIQUECEDORA Y DELICIOSA.
    GRACIAS QUERIDO AMIGO.

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    1. Amiga: Eres una mujer de muchas sorpresas. Gracias y un abrazo.
      Vicente.

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  6. Vicente, me he tomado un tiempito, como dijistes, y he releído lo que escribistes de Siroco.
    Me quedé parada, al no ver ningún comentario.... ahora tienes el que te escribí yo.
    Un abrazo
    Leonor

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  7. Creo que se debe a mi natural modestia aunque un trabajo tenga su parte de calidad. Y lo otro es que he ignorado que existen ciertas técnicas para mostrar lo que se hace en el blog. Pareciera que debo disponerme para seguir aprendiendo lo que otros ya saben. Gracias. Vicente.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. ¡Menudo cambio! De perra malquerida a perra rodeada de cariño. Y qué guapa la dejaron. Enhorabuena. Un abrazo

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    1. No creo que pueda exagerar pero el cambio más grande ha sido en su almita de perra. Nos divierte y enternece especialmente en estas semanas que he conocido el estrés, y ella me acompaña. Y hablando de estrés o simplemente de recuperar un poco de paz están tus hermosas fotografías que aprecio mucho. Gracias.

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  10. Enternecedora, historia, los animales de compañia llegan a formar parte de la familia.
    Y el día que faltan, los recuerdas, mis bisnietos hace casi un año que se nos murió uno y aún pregunta por el "TRO".
    Saludos a la familia incluida Kiki.

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    1. Gracias, amiga. Tú lo dices: nuestros perros no son adornos ni guardianes (aunque realicen ese trabajo). Ellos son parte de nosotros, son familia. El Raco fue al médico hoy por la mañana y el médico nos dijo que su edad mayor se la había adelantado por su excesivo ejercicio. Ayer amaneció como encorvado. El es grande y gallardo. Gracias por tus saludos.

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  11. Hola Vicente, Hermoso relato sobre kiki,que alegria para ella el llegar a una casa donde seria muy querida y cuidada,Lindo dia para ti y los tuyos Amigo,Cariños.

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    1. Hola, amiga: Puedo estar equivocado pero te he conocido en BMs. Gracias por detenerte por aquí. Has dejado de atender algunos de tus blogs.
      Que tengas una hermosa semana.

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Agradezco tu comentario franco y cortés que me invita a las novedades de tu blog.