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15 de noviembre de 2010

NO ESCRIBIRE SOBRE MI DOLOR

Hace semanas que no escribía. A muchos les ha pasado lo mismo, pues se cansan, viajan o enferman. Yo no escribía porque sentía un gran dolor, y a nadie le interesa saber del corazón doloroso de un hombre. Recuerdo y asumo el refrán que decía un humorista,  hace muchos años cada vez que terminaba su labor: Ríe y el mundo reirá contigo; llora y llorarás solo. Así he querido guardarme en mis trabajos, lecturas, ejercicios y mayor tiempo junto a mi nieto.

Mi mejor antídoto siempre ha sido la comunicación, compartir con los amigos y amigas y con la naturaleza, mirando sencillamente con optimismo. 

Estoy aquí de vuelta. Gracias.

5 comentarios:

  1. Mi querido amigo me paso para saludarle y decirle que leo todas sus entradas.
    Un cordial saludo.

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  2. Creo que escribir cura. No sé por qué, será porque uno hace catarsis con palabras.
    Te dejo un fuerte abrazo y me alegra tu vuelta.

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  3. Francisco: Siempre -de verdad- me has tenido también cautivo de tus entradas con las cuales aprendo, admirando tu capacidad de análisis. Sencillamente.

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  4. Marcela: Tienes razón. Escribir cura muchos dolores. Sin embargo, cuando lo que se escribe es parte de uno o es uno mismo con honestidad es bueno pararse y respirar un poco. Abrazos.

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  5. Estoy aquí, a tu vera, compartiendo tus risas y tus penas.
    Y leyéndote que es un placer.
    Un afectuoso saludo

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Agradezco tu comentario franco y cortés que me invita a las novedades de tu blog.